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Ehrlichiosis canina

 

ehrlichia canis

Es una enfermedad transmitida por garrapatas y causada por parásitos intracelulares obligados, pertenecientes al género Ehrlichia de la familia Rickettsiaceae.

Los huéspedes vertebrados de Ehrlichia canis (la más común) se han limitado a miembros de la familia Canidae (perro, coyote, zorro y chacal).Su vector artrópodo es la garrapata parda del perro, Rhipicephalus sanguineus, con transmición transtadial estricta (las garrapatas adquieren a E. canis al alimentarse, como larvas o ninfas en perros infectados y transmiten la infección como ninfas o adultos).

La infección en vertebrados ocurre cuando una garrapata infectada ingiere sangre y sus secreciones salivales contaminan el sitio en donde se alimenta o por transfusiones sanguíneas.

Su sintomatología es multisistémica, observándose un cuadro común de depresión, letargo, pérdida de peso leve y anorexia. Puede mostrar cambios en el color y aspecto de los ojos, uveítis anterior, afección de la retina y presentar en algunos casos ceguera. También puede producir petequias, equimosis y epistaxis.

Los signos neurológicos de ehrlichiosis se deben principalmente a meningitis por inflamación, hemorragias o ambas. Se han observado convulsiones, estupor, ataxia con disfunción de neurona alta y baja, disfunción vestibular aguda central y periférica, tremor de intención, disfunsión cerebelosa ye hiperestesia generalizada o localizada.

Su diagnóstico se basa en la interpretación de los signos clínicos, anormalidades hematológicas, trombocitopenias y serología.

En hematología, el mayor porcentaje de infectados presentan anemia, que suele ser no regenerativa, trombocitopenia y leucopenia. En la fase crónica puede presentar pancitopenia.

En bioquímica, principalmente presentan hiperproteinemia por valores elevados de globulinas, hipoalbuminemia y ALT y FA elevadas.

En serología, el uso de ELISA en fase sólida nos permite detectar la exposición del paciente a Ehrlichia canis. Los títulos de IgA e IgM se encuentran altos los primeros 7 días posterior a la infección, mientras que IgG presenta niveles significativos de anticuerpos 20 días post infección, siendo la inmunoglobulina que principalmente se detecta en perros infectados, con sintomatología inespecífica o casos asintomáticos en etapa subclínica.

Despues del tratamiento, en la mayoría de los canes declina de manera progresiva el título de IgG y por lo general son negativos luego de 6 a 9 meses. Algunos pacientes pueden conservar títulos muy altos de E. canis durante años.

En el caso de PCR, se pueden obtener resultados positivos de 4 a 10 días post infección, siendo un método sensible para detectar infección aguda en perros.

 

Fuente: Greene. Enfermedades Infecciosas en Perros y Gatos. Segunda Edición.