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Reptiles en ambientes domésticos

Reptiles en ambientes domésticos. Infecciones e infestaciones comunes y fuente potencial de zoonosis.

Los reptiles se han convertido en mascotas domésticas cada vez más comunes. Aunque varias de estas especies que se venden como animales de compañía son criadas en cautiverio, la mayoría provienen de la naturaleza o son crías de padres capturados en la naturaleza. Además, el contrabando de animales exóticos de vida silvestre va en aumento. A principios de este siglo, el comercio ilegal de las especies en peligro de extinción se había convertido en el tercero en el mundo en cuanto a los beneficios económicos, detrás del tráfico de drogas y del contrabando de armas. El negocio puede ser aún más lucrativo por otras dos razones: Las especialidades culinarias y los medicamentos de las medicinas alternativas elaborados a partir de animales exóticos. Adicionalmente, las especies no autóctonas se que se introducen en nuestro entorno, alteran los ecosistemas vulnerables, lo que gradualmente conlleva a la extinción de las especies nativas. Los reptiles también pueden ser utilizados por su potencial uso en bioterrorismo.

Las rudimentarias técnicas de captura, agravadas por el transporte inadecuado, pueden matar a muchos reptiles antes de que lleguen a las tiendas de mascotas. Alrededor del 90% de los reptiles silvestres capturados mueren durante el primer año de cautiverio, a causa del trauma físico antes de la compra o porque sus dueños no pueden satisfacer sus complejas necesidades alimentarias y de hábitats. Los reptiles se encuentran entre los animales más inhumanamente tratados en el comercio de mascotas. Para muchas de sus especies, los requisitos básicos de nutrición y vivienda son desconocidos, lo que los hace muy susceptibles a las enfermedades metabólicas. En la naturaleza, los reptiles rara vez entran en contacto con sus propios residuos o restos de comida, lo cual es de ocurrencia común durante el cautiverio.

Muchos reptiles, antes de llegar a la tienda de mascotas, mueren a causa del manejo brusco durante la captura y el traslado. El nivel de cuidados, la dieta y el hábitat que necesitan los reptiles son muy superiores a los de otros animales, como los perros y gatos, y las personas comunes no necesariamente pueden satisfacer adecuadamente estas necesidades. Las especies exóticas de reptiles procedentes directamente de la naturaleza suelen ser portadores de diversos agentes infecciosos, algunos de los cuales pueden transmitirse a los seres humanos. Sin embargo, mediante las buenas prácticas de sanitización e higiene personal, y manteniendo serpientes, lagartos y tortugas alejados de las áreas de preparación de los alimentos, es posible reducir al mínimo los riesgos. Todos los reptiles tienen que ser examinados y testeados para patógenos específicos (endo y ectoparásitos, Salmonella sp., Leptospira sp., etc) antes de ser introducirlos a nuestros hogares. 

 Los reptiles son portadores de virus, por ejemplo del Virus del Nilo Occidental y del de la Encefalitis Equina; de bacterias como Salmonella sp., Leptospira sp., Chlamydia sp. y Mycobacterium sp.; de hongos como Candida sp. y Trichosporon sp.; de parásitos, como los  protozoos Cryptosporidium sp.], Armillifer armillatus, Porocephalus sp. y pentastómidos;  de garrapatas como Amblyomma sp. y Hyalomma sp. y de ácaros como Ophionyssus natricis. Estos agentes pueden estar en forma asintomática en los reptiles, pero pueden ser transmitidos y causar problemas en la salud de las personas. Los reptiles pueden también ser portadores subclínicos de algunos patógenos, como las garrapatas y otros insectos. Las garrapatas suelen ser reservorios de rickettsias como Borrelia burgdorferi, Cowdria ruminantium y Coxiella burnetii. En tanto los mosquitos pueden jugar un rol en la mantención del Virus del Nilo Occidental en las poblaciones de reptiles, en una relación interespecífica con Trichinella papuae y Trichinella zimbabwensis  que son capaces de completar todo su ciclo de vida, tanto en animales poiquilotermos (monitores, caimanes, serpientes y tortugas de mar) infectados experimentalmente.

Los veterinarios tienen un alto riesgo ante la exposición frecuente a estos animales. Sin embargo, los dueños de mascotas reptiles están también expuestos a las infecciones relacionadas, ya que a menudo no se les educa adecuadamente sobre la importancia de la higiene y los  cuidados de estos animales. Incluso, si bien los seres humanos sanos pueden contraer infecciones por reptiles domésticos, los individuos inmunosuprimidos corren especial riesgo. Los niños, ancianos, mujeres embarazadas, pacientes con enfermedades crónicas, con SIDA o con terapias inmunosupresoras, son personas muy vulnerables a estas infecciones.

Fuente:

1.- Zoonosis Bacterianas por Reptiles Domésticos

Valentina V. Ebani , Filippo Fratini.

Departamento de Patología Animal, Profilaxis e Higiene de los Alimentos, Director Prof. Juan Braca. Pisa, Italia.

ANNALI FAC. MED. VET., LVIII (2005)

2.- Parasitosis en Mascotas Reptiles

Aleksandra V Rataj, et al.

Acta Veterinaria Scandinavica 2011, 53:33 doi:10.1186/1751-0147-53-33

3.- Enfermedades Micóticas en Reptiles (Resumen)

Jean A. Paré y Elliot R. Jacobson

En: Infectious Diseases and Pathology of Reptiles : Color Atlas and Text. (Capítulo 11. Pág 527 – 569)